Oraciones a Maria Regina

oraciones a maria regina

Durante la Homil铆a de la Misa en el estadio de Mbabane, Swazilandia, el 16 de septiembre de 1988, Juan Pablo II declar贸 que:

鈥淟a Reina de la paz es la que desea servir, quien sobre todo desea estar al servicio de la misi贸n de reconciliaci贸n y paz que Jes煤s, su Hijo, ha tra铆do al mundo. Ella, la Madre del Rey de la paz, desea sobre todo servir e interceder de tal manera que "nuestra tierra d茅 fruto", el fruto de la paz con Dios y entre todos los pueblos. Mar铆a, Reina de la Paz, desea sobre todo servir, porque "servir a Dios es reinar ".

Por lo tanto, Mar铆a Regina es la que desea estar al servicio de la misi贸n de reconciliaci贸n y paz del Hijo. Este 煤ltimo pasaje nos introduce a la funci贸n de Mar铆a como la que desea servir e interceder por la paz con Dios y entre todos los pueblos: por eso es la Reina de la paz.

Con motivo de la Recitaci贸n del 脕ngelus (2 de enero de 1994), el Papa invit贸 a los fieles a recurrir a Mar铆a, Madre y Reina de la Paz, subrayando que nunca ha perdido la paz de su coraz贸n e invocando su ayuda para las familias del mundo entero para mostrarles el camino seguro del amor y la paz:

Invoquemos a Mar铆a, Madre y Reina de la Paz. Durante su vida terrenal, experiment贸 muchas dificultades relacionadas con la fatiga diaria de la existencia. Pero la paz del coraz贸n nunca se ha perdido, fruto tambi茅n de la santidad y la serenidad de ese hogar hogare帽o singular. Que les muestres a las familias de todo el mundo el camino seguro del amor y la paz "

Aqu铆 hay una oraci贸n con la que le pedimos a Mar铆a que interceda por la paz en el mundo, que se est谩 poniendo a prueba en estas horas ...

脥ndice

    Oraci贸n a Mar铆a Regina, Madre y Reina de la Paz.

    Ay煤danos, dulce Virgen Mar铆a Regina, ay煤danos a decir: hay paz para nuestro pobre mundo. Ustedes que fueron recibidos por el Esp铆ritu de Paz, obtengan paz para nosotros. T煤 que aceptaste la Palabra de paz dentro de ti, obt茅n paz para nosotros. T煤 que nos diste el Santo Ni帽o de la Paz, obt茅n la paz para nosotros. Ustedes que est谩n cerca de Aquel que se reconcilia y siempre dicen s铆 a Aquel que perdona, dedicado a su eterna misericordia, obtengan paz para nosotros. Clemente en las noches feroces de los pueblos, deseamos la paz. Paloma de la dulzura entre los buitres de los pueblos, aspiramos a la paz. Rama de olivo que brota en los bosques quemados de los corazones humanos, necesitamos paz. Debido a que los prisioneros finalmente son liberados, los exiliados regresan a casa, todas las heridas est谩n curadas, nos dan paz. Por la angustia de los hombres te pedimos paz. Para los ni帽os que duermen en sus cunas pedimos paz. Para las personas mayores que quieren morir en sus hogares, pedimos paz. Madre de los abandonados, enemiga de los corazones de piedra, estrella que brilla en las noches de lo absurdo, te pedimos paz.

    Cualquiera que haya aceptado los llamados de Mar铆a Reina de la Paz puede rezar la siguiente s煤plica. En ella puede encontrar su propia "cara" de hijo / hija de Mar铆a Reina de la Paz y renovar sus compromisos espirituales como una necesidad de responder al Amor recibido a trav茅s de la Madre Mar铆a. En la Comunidad de Cerde帽a, se ruega la S煤plica con ocasi贸n de la vigilia del primer s谩bado del mes junto con la parte central de la f贸rmula de consagraci贸n a Jes煤s por medio de Mar铆a de San Luis M. Grignon de Montfort.

    Petici贸n a la reina de la paz

    Oh Madre de Dios y nuestra Madre Mar铆a, Reina de la Paz, contigo alabamos y agradecemos a Dios que nos dio como nuestra verdadera Madre que nos muestra el camino hacia la Paz y nuestra salvaci贸n, y como Reina que nos obtienes del Se帽or. Los bienes de la paz y la reconciliaci贸n.

    De muchas maneras nos hablas, nos proteges e intercedes por nosotros y con tu amor maternal conquistas los corazones de tus hijos pecaminosos para guiarlos al Hijo de Jes煤s.

    隆S茅 bendecido y gracias!

    Como en tu coraz贸n maternal, oh Mar铆a, hay espacio para todos tus hijos, incluso para aquellos que perforan tu coraz贸n al perderte en el pecado, para que nuestro amor pueda abrazar a los hermanos, sin excluir a nadie, y convertirse en intercesi贸n y expiaci贸n por su.

    La caridad que t煤, Madre, nos ense帽as en oraci贸n para acoger y vivir, puede unir a tus hijos.

    Acomp谩帽anos, oh Sant铆sima Virgen, en el compromiso de nuestra conversi贸n diaria y santificaci贸n porque, ayudada por ti, vencemos al enemigo de nuestras almas y a la humanidad con oraci贸n, participaci贸n en los sacramentos, ayuno, caridad y decisi贸n renovada para Dios.

    Que el coraz贸n de nuestra piedad y de todas nuestras vidas sea el sacrificio eucar铆stico del cuerpo y la sangre de Jesucristo, su Hijo y nuestro Salvador. Queremos recibirlo frecuentemente y con gratitud en la Sagrada Comuni贸n, adorarlo verdaderamente presente en el Sant铆simo Sacramento y reparar, con fe y amor, los pecados con los que se ofende.

    S茅 t煤, Mar铆a, mujer "eucar铆stica", nuestra gu铆a para hacer la adoraci贸n santa a Dios todos los d铆as de nuestras vidas, haciendo del estilo de vida de Cristo nuestro proyecto de vida.

    La Cruz del Se帽or, el 谩rbol de la Vida, sea para nosotros salvaci贸n, santificaci贸n y curaci贸n; contemplado en su misterio y venerado, ll茅vanos a participar en la pasi贸n redentora de Cristo, para que a trav茅s de nuestras cruces Dios pueda ser glorificado.

    Queremos vivir nuestra consagraci贸n a ti, oh Virgen Inmaculada, para unirnos con los sentimientos e intenciones de tu Coraz贸n de Madre de la Iglesia y de la humanidad.

    Queremos, especialmente con la oraci贸n del Santo Rosario, interceder por la paz y as铆 confiarte nuestras vidas, nuestras familias y toda la humanidad.

    Oh Madre de la Palabra hecha hombre, nos diste a Cristo, nuestro Camino, Verdad y Vida. 脡l nos gu铆a, nos ilumina y comunica la Vida en el Esp铆ritu con su Palabra, por lo tanto, queremos mantener la Palabra de Dios en un lugar visible en nuestros hogares como un signo de su presencia y un llamado constante a leer y, seg煤n su ejemplo, Mar铆a , en el lugar m谩s 铆ntimo de nuestro coraz贸n para guardarlo, meditarlo y ponerlo en pr谩ctica.

    Oh Mar铆a, Reina de la Paz, ay煤danos a vivir el camino de la paz, a "ser paz", a interceder y expiar la paz de la Iglesia y de la humanidad, a ser testigos y dar paz a los dem谩s. Que nuestro camino de paz sea compartido con todos los hombres de buena voluntad.

    Oh Madre de la Iglesia, que por tu intercesi贸n sostiene nuestra oraci贸n, obt茅n para nosotros y con nosotros el don del Esp铆ritu Santo para la Iglesia, para que encuentres su unidad, un solo coraz贸n y una sola alma en Cristo, contigo y con El sucesor del ap贸stol Pedro, para ser un instrumento de la reconciliaci贸n de cada hombre con Dios y de una nueva civilizaci贸n del amor.

    Al comprometernos a vivir de acuerdo con los deseos de tu Coraz贸n maternal, poniendo a Dios primero en nuestras vidas, seremos tus "manos extendidas" hacia el mundo incr茅dulo para que se abra al don de la fe y el amor de Dios.

    驴C贸mo no podemos agradecerte, Mar铆a, por todas las gracias de la nueva vida con Dios y de la paz que el Se帽or nos hace pasar por ti, asoci谩ndote con su pasi贸n redentora?

    隆Gracias, oh Madre y Reina de la Paz!

    Que tu bendici贸n materna, oh Mar铆a, nuestra Madre m谩s dulce, descienda sobre cada uno de nosotros, sobre nuestras familias, sobre la Iglesia y sobre toda la humanidad.

    En el nombre del Padre, el Hijo y el Esp铆ritu Santo. Am茅n.

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