Oraciones al Espíritu Santo

oraciones al espiritu santo

Oración al Espíritu Santo.

Espíritu que se cierne sobre las aguas
calma las disonancias,
las olas inquietas, el ruido de las palabras,
los torbellinos de la vanidad en nosotros,
y hace
que surja en silencio la Palabra que nos recrea.
Espíritu que en un suspiro susurra
a nuestro espíritu el Nombre del Padre,
ven a recoger todos nuestros deseos,
hazlos crecer en un rayo de luz
que es respuesta a tu luz,
la Palabra del nuevo Día.
Espíritu de Dios, linfa de amor
del inmenso √°rbol en el que nos injertas,
que todos nuestros hermanos se
nos aparezcan como don
en el gran Cuerpo en el que madura
la Palabra de comunión.
                                   Hermano Pierre-Yves de Taizé

Visítanos con tu Espíritu

Oh Dios, Padre de nuestro Se√Īor Jesucristo,
amas y quieres salvar a todos tus hijos:
derrama sobre nosotros ese Esp√≠ritu con el que consagraste a Jes√ļs
y lo enviaste a anunciar la buena nueva a los pobres.
Danos entendimiento del Evangelio y del hombre
para que podamos llevar a Jes√ļs a todos nuestros hermanos
ayud√°ndoles a encontrarse con √Čl, que es el √ļnico salvador.
Oh infinita ternura,
ven a visitar a tu pueblo
y en la sangre de la cruz de tu Hijo
recibe a todos en el abrazo del perdón;
ilumina a los que est√°n en tinieblas y dudas,
y guíalos al remanso de la verdad y la paz.
Oh Virgen de la escucha, haznos discípulos dóciles de la Palabra,
invoca al Espíritu con nosotros para que descienda
y renueve la faz de la tierra.
Amén.
Marco Cè

Padre, envía tu Espíritu

Oh Dios, que prometiste establecer tu morada
en aquellos que escuchan tu palabra y la ponen en pr√°ctica,
envía tu Espíritu,
para que puedas recordar a nuestro corazón
todo lo que Cristo ha hecho y ense√Īado,
y nos permite amarnos unos a otros. unos a otros
como nos amaba.
del Misal

Apóyanos con tu espíritu

Dios de infinita grandeza,
que confía a nuestros labios impuros
y a nuestras manos fr√°giles
la tarea de llevar el anuncio del Evangelio a los hombres,
sostennos con tu Espíritu,
para que tu palabra,
acogida por corazones abiertos y generosos,
dé fruto en todas partes. de la tierra
del Misal

Entra en el corazón de cada hombre

Ven, Espíritu Santo,
ven, Espíritu Consolador,
ven y consuela el corazón de todo hombre
que llora lágrimas de desesperación.
Ven, Espíritu Santo,
ven, Espíritu de luz,
ven y libera el corazón de todo hombre
de las tinieblas del pecado.
Ven, Espíritu Santo,
ven, Espíritu de verdad y amor,
ven y llena el corazón de todo hombre
que no puede vivir sin amor y sin verdad.
Ven, Espíritu Santo,
ven, Espíritu de vida y de gozo,
ven y da a cada uno la plena comunión contigo,
con el Padre y con el Hijo,
en la vida y el gozo eternos,
para lo cual fue creado y para lo cual está destinado. . Amén.
Juan Pablo  II  (cf Dominum et vivificantem n. 67)

Dame un corazón dócil

Espíritu de Dios, dame un corazón dócil a la escucha.
Quita el corazón de piedra de mi pecho
y dame un corazón de carne
para aceptar la palabra del Se√Īor
y ponerla en pr√°ctica (Ez 11, 19-20).
Quiero escuchar lo que dice el Se√Īor (Sal 83,9).
Deja que tu rostro de Padre
brille sobre mí y seré salvo (Sal 80,4).
Muéstrame tu camino, para que camine en tu verdad;
dame un corazón sencillo
que tema tu nombre (Sal 86,11).
Disponga que aprenda el silencio vigilante de Nazaret
para mantener, como María, la Palabra dentro de mí.
Dejarme encontrar por Dios que me busca sin cesar.
Disponga para mí dejarme penetrar por la Palabra
"para comprender con todos los santos
lo que es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad,
y conocer el amor de Cristo" (Ef 3, 18-19).
Permíteme experimentar en mi vida
la presencia amorosa de mi Dios
que "me atrajo
en las palmas de sus manos" (Is 49,16).
Haz que no ponga obst√°culos a la Palabra
que saldr√° de la boca de Dios.
Que esta Palabra no vuelva a él
sin haber hecho en mí lo que él desea
y sin haber hecho lo que t√ļ me mandaste (Is 55,11).
Carlo Maria Martini

Dame a conocer a jesus

Oh Santo Par√°clito,
lleno de alegría comienzo la oración
con las palabras del Creador Veni:
`` Danos a conocer al Padre
y al Hijo ''.
Sí, Espíritu del Padre,
dulce huésped del alma,
quédate siempre conmigo
para hacerme conocer
cada vez más al Hijo .
Oh Espíritu de santidad,
concédeme la gracia
de amar a Jes√ļs con todo mi coraz√≥n,
de servirle con toda mi alma
y de hacer siempre y en todo lo
que le agrade.
Oh Espíritu de amor,
concede a una
criatura¬†peque√Īa¬†y pobre como yo,
rendir una gloria cada vez mayor
a Jes√ļs, mi amado Salvador.¬†Am√©n
Charles de Foucauld

Ven o espíritu

Ven,
oh Espíritu Santo, desciende sobre nosotros,
como un día descendiste sobre María
y los Apóstoles.
Haznos una Iglesia cada vez m√°s configurada a Jes√ļs,
enamorada de él y de su discípulo,
dócil a su Palabra,
que lo sigue con amor,
en plena aceptación de la voluntad del Padre,
para la salvación de los hermanos.
Marco Cè

Por obra del Espíritu Santo

El Espíritu Santo se
ha apoderado completamente de ti,
Virgen María.
√Čl habita en ti, vive en ti,
en ti realiza la obra m√°s grande de la historia:
"El Verbo hecho Carne".
Act√ļa libremente en ti.
Le perteneces ...
Ens√©√Īame a escuchar al Esp√≠ritu:
"El Espíritu de tu Padre es el que habla en ti" (Mt 10,20)
Ens√©√Īame a confiarme al Esp√≠ritu:
"El Espíritu mismo intercede por nosotros con insistencia con gemidos inefables" (Rom 8, 26)
Ens√©√Īame a dejar que el Esp√≠ritu act√ļe libremente en m√≠:
"Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios" (Rom 8, 14).
El espíritu humano no puede comprender todo esto. Solo la meditación de la Palabra de Dios puede introducirnos en este misterio. Solo Dios puede revelarnos qué es su Espíritu y cuán poderosa y dulce es su acción en nuestras almas.
Ven Espíritu Santo, Amén
François-Xavier Van Thuan

Enciende el fuego en nosotros

Oh Espíritu Santo,
llena el corazón de tus fieles
y enciende en nosotros ese mismo fuego,
que ard√≠a en el coraz√≥n de Jes√ļs,
mientras hablaba del reino de Dios.
Que este fuego se nos comunique,
tal como se comunicó
a los disc√≠pulos de¬†Jes√ļs.¬†Ema√ļs.
Disponga que no nos dejemos abrumar
o perturbar por la multitud de palabras,
sino que detr√°s de ellas busquemos ese fuego,
que enciende nuestro corazón.
Solo t√ļ, Esp√≠ritu Santo,
puedes encenderlo
y por eso volvemos a ti nuestra debilidad,
nuestra pobreza, nuestro corazón
muerto ... Danos, Espíritu Santo,
a comprender el misterio de la vida de Jes√ļs.
Danos el conocimiento de su persona,
comunicar sus sufrimientos
y compartir su gloria,
amén.
Carlo Maria Martini

Rompe tu amor

¡Ven, espíritu santo! ¡Ven!
Rompe tu amor
con la riqueza de su fecundidad.
Te conviertes en una fuente de Vida en mí, tu Vida inmortal.
¬ŅPero c√≥mo presentarme a ti
sin ponerme totalmente disponible,
dócil, abierto a tu efusión?
Se√Īor, h√°blame: ¬Ņqu√© quieres que haga?
Estoy atento al ligero susurro de tu Espíritu
Para comprender cu√°les son tus designios,
Para abrirme a la misteriosa invasión
de tu misericordia.
Ay√ļdame a darte la vida
Sin pedirte explicaciones.
Es un gesto de amor, un gesto de confianza
Que te mueve a irrumpir en mi existencia
De ese Se√Īor generoso que eres.
Anastasio Ballestrero


En ti puedo decir: Abbà

Oh Espíritu Santo,
alma de mi alma,
solo en Ti puedo exclamar: Abba, Padre.
Eres T√ļ, o el Esp√≠ritu de Dios,
quien me capacita para preguntar
y sugerir qué pedir.
Oh Espíritu de amor,
despierta en mí el deseo de caminar con Dios:
solo T√ļ puedes suscitarlo.
Oh Espíritu de santidad,
escudri√Īas lo m√°s profundo del alma en que vives,
y no puedes soportar ni la más mínima imperfección en ella:
quémalas todas en mí con el fuego de tu amor.
Oh dulce y dulce Espíritu,
orienta siempre mi voluntad hacia la tuya,
para que la conozca con claridad, la
ame ardientemente y la cumpla con eficacia.
Amén.
San Bernardo

Concédeme tu sabiduría

Ven, oh Espíritu Santo,
a mí, a mi corazón y a mi inteligencia.
Concédeme tu inteligencia,
para que pueda conocer al Padre
meditando en la palabra del Evangelio.
Conc√©deme tu amor, para que a√ļn hoy,
impulsado por tu palabra,
te busques en los hechos y en las personas que he conocido.
Concédeme tu sabiduría, para que sepa revivir
y juzgar, a la luz de tu palabra,
lo que viví hoy.
Concédeme perseverancia
para que pueda penetrar pacientemente
el mensaje de Dios en el Evangelio.
Santo Tom√°s de Aquino

Danos el silencio de la escucha

Dios Padre nuestro,
envía tu Espíritu Santo sobre nosotros
para apagar el ruido de nuestras palabras,
hacer reinar el silencio de la escucha
y acompa√Īar tu Palabra
de nuestros oídos a nuestro corazón:
así encontraremos a Jesucristo
y conoceremos su amor.
Vive y reina ahora y por los siglos de los siglos.
Amén.
Monasterio de Bose

Un corazón capaz de escuchar

Dios nuestro,
Padre de la luz,
enviaste
tu Palabra al mundo a través de la Ley, los Profetas y los Salmos,
y en los √ļltimos tiempos
quisiste que tu Hijo mismo,
tu Palabra eterna, nos diera a
conocer a ti, el √ļnico Dios verdadero:
ahora envía el Espíritu Santo sobre nosotros,
para que nos dé un corazón capaz de escuchar,
quite el velo de nuestros ojos
y nos conduzca a toda la Verdad.
Te lo pedimos por Cristo, nuestro Se√Īor,
bendito ahora y por los siglos de los siglos.
Amén.
Monasterio de Bose

La Palabra en el poder del Espíritu

Padre nuestro
Aquí estamos escuchando tu Palabra viva y eficaz:
nos penetrar√° como espada de dos filos
y en la fuerza de tu Espíritu Santo
nos llamará a la conversión,
a transformar nuestra vida
y hacernos discípulos
de Jesucristo, tu Hijo,
el √ļnico. que es tu Palabra hecha carne,
tu rostro y tu imagen,
tu narración a los hombres.
Bendito sea ahora y por los siglos de los siglos.
Amén.
Monasterio de Bose

Abre nuestro corazon

Espíritu de Dios,
ven y abre
las puertas de nuestro espíritu y corazón al infinito .
Abril de forma permanente
y no permitirnos que intentemos cerrarlos.
Abril al misterio de Dios
y la inmensidad del universo.
Abre nuestro intelecto a los estupendos horizontes de la Sabiduría Divina.
Abrir nuestra forma de pensar
para que est√© dispuesta a aceptar m√ļltiples puntos de vista diferentes al nuestro.
Abra nuestra simpatía
a la diversidad de temperamentos
y personalidades que nos rodean.
Abre nuestro cari√Īo
a todos los que carecen de amor,
a los que piden consuelo.
Abre nuestra caridad
a los problemas del mundo,
a todas las necesidades de la humanidad.
Jean Galot

Danos un corazón humilde

Espíritu de Dios, desciende sobre nosotros;
Danos un corazón humilde y dócil
que se deje llevar
al misterio extremo
del cuerpo entregado y la sangre derramada.
Ay√ļdanos a adorar,
callar y disfrutar. Amén.
Marco Cè

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